Arcalion: Monografía Clínica Integral para el Profesional de la Salud La primera vez que me topé de frente con un caso que me hizo replantearme el uso de Arcalion fue hace unos siete años. Paciente, llamémosle Javier, 52 años, ejecutivo de alto rendimiento, sin patología orgánica aparente tras un chequeo exhaustivo. Su queja no era el cansancio muscular típico, sino una “niebla mental” y una fatiga que describía como “una batería que no pasa del 20%”.