Mire, déjeme contarle algo que aprendí después de años viendo pacientes luchar con su peso. Cuando empecé en esto, pensaba que los suplementos para bajar de peso eran todos más o menos lo mismo—un montón de promesas vacías en frascos bonitos. Pero luego conocí a María, una paciente de 47 años con diabetes tipo 2 que había probado todo, absolutamente todo, y nada funcionaba a largo plazo. Su historia me obligó a sentarme y realmente estudiar qué demonios estábamos haciendo con estos productos.