Mire, llevo más de 15 años viendo pacientes con patología hepática y honestamente, cuando empecé mi residencia en gastroenterología, era bastante escéptico sobre los productos “naturales”. Recuerdo a mi jefe de entonces, el Dr. Martínez, un tipo brillante pero terriblemente conservador, que casi se reía cuando alguien mencionaba la medicina ayurvédica. “Todo placebo, muchacho”, decía. Y yo le creía. Hasta que un paciente me cambió la perspectiva. Don Roberto, 58 años, albañil, con hepatitis alcohólica moderada.