Mire, déjeme contarle algo que aprendí en mis años de práctica clínica. Cuando empecé a ver pacientes con deterioro cognitivo temprano, sentía que estábamos luchando con una mano atada atrás. Los fármacos aprobados tenían efectos modestos y efectos secundarios no tan modestos. Fue entonces cuando empecé a investigar más a fondo sobre los nootrópicos. Y ahí encontré el Cerecetam. Pero antes de que piense que esto es otra panacea milagrosa - no lo es.