Como médico nefrólogo con más de veinte años de experiencia, he visto de todo: desde pacientes que llegan con creatininas por las nubes porque un “amigo” les recomendó un té milagroso, hasta aquellos que siguen estrictamente todas las indicaciones y aún así batallan con infecciones urinarias recurrentes. Renalka no es un milagro. Es una herramienta. Y como cualquier herramienta, hay que saber cuándo y cómo usarla. Este monográfico es lo que me hubiera gustado tener cuando empecé a recetarlo.